Lectura
del día: 12 de Marzo de 2026
Lo único que les ordené fue esto: Si obedecen mi voz, yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo; sigan fielmente el camino que les he mandado para que sean felices. Pero ellos no obedecieron ni hicieron caso; siguieron las inclinaciones de su corazón endurecido; me dieron la espalda y no la cara.
Desde el día en que sus antepasados salieron de Egipto hasta hoy les he enviado a mis siervos, los profetas. Pero no me obedecieron ni me hicieron caso, sino que endurecieron su corazón y fueron peores que sus antepasados. Cuando les comuniques todo esto, no te escucharán; cuando los llames, no te responderán. Entonces les dirás: Esta es la nación que no escucha la voz del Señor su Dios y no aprende la lección. La verdad ha desaparecido de su boca.
¡Vengan, cantemos alegres al Señor,
aclamemos a la Roca que nos salva!
Entremos en su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Entremos, postrémonos para adorarlo,
arrodillémonos ante el Señor, que nos ha hecho.
Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo,
ovejas que él apacienta.
¡Ojalá escuchen hoy su voz!
«No endurezcan su corazón como en Meribá,
como el día de Masá, en el desierto,
cuando me tentaron sus antepasados,
y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto mis obras».
Un día estaba Jesús expulsando un demonio que había dejado mudo a un hombre. Cuando salió el demonio, el mudo recobró el habla, y la gente quedó maravillada. Pero algunos dijeron:
-Expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, príncipe de los demonios.
Otros, para tenderle una trampa, le pedían una señal del cielo. Pero Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
-Todo reino dividido contra sí mismo termina destruido, y sus casas caen unas sobre otras. Por tanto, si Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo podrá permanecer su reino? Pues eso es lo que ustedes dicen: Que yo expulso los demonios con el poder de Belzebú. Ahora bien, si yo expulso los demonios con el poder de Belzebú, sus hijos, ¿con qué poder los expulsan? Por eso ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo expulso los demonios con el poder de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están seguros. Pero si viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte su botín. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
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