Lectura del día: 18 de Enero de 2026 




Primera Lectura : Is 49,3.5-6

Me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel,
y estoy orgulloso de ti».
Y ahora habla el Señor,
aquél que desde el vientre me formó como siervo suyo,
para que le trajera a Jacob y le reuniera a Israel.
¡Tan valioso soy para el Señor
y en Dios se halla mi fuerza!
El dice: «No sólo eres mi siervo
para restablecer las tribus de Jacob
y traer a los sobrevivientes de Israel,
sino que te convierto en luz de las naciones
para que mi salvación llegue hasta el último rincón de la tierra».


Salmo : Sal 39,2.4ab.7-10

Puse toda mi esperanza en el Señor;
él se inclinó hacia mí y escuchó mi grito.
Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios.
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
pero hiciste que te escuchara;
no pides holocaustos ni víctimas.
Entonces yo digo: Aquí estoy,
para hacer lo que está escrito en el libro acerca de mí.
Amo tu voluntad, Dios mío, llevo tu ley en mi interior.
He proclamado tu fidelidad en la gran asamblea;
tú sabes, Señor, que no me he callado.

Segunda Lectura : 1 Cor 1,1-3

Pablo, llamado por voluntad de Dios a ser apóstol de Cristo Jesús, y el hermano Sóstenes, a la Iglesia de Dios que está en Corinto.
A ustedes que, consagrados por Cristo Jesús, han sido llamados a ser pueblo de Dios en unión con todos los que invocan en cualquier lugar el nombre de Jesucristo, que es Señor de ellos y de nosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor.


Evangelio : Jn 1,29-34

Al día siguiente, Juan vio a Jesús, que se acercaba a él, y dijo:
?Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. A éste me refería yo cuando dije: «Detrás de mí viene uno que es superior a mí, porque existía antes que yo». Yo mismo no lo conocía; pero la razón por la cual yo bautizo con agua es para que él se manifieste a Israel.
Juan dio testimonio diciendo:
?Yo he visto que el Espíritu bajaba desde el cielo como una paloma y permanecía sobre él. Yo mismo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: «Aquél sobre quien veas que baja el Espíritu y permanece sobre él, ése es quien bautizará con Espíritu Santo». Y como lo he visto, doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios.


 
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